Entrevistas. Experiencias Politicas Internacionales
ENTREVISTA Genaro Arriagada, dirigente de la Democracia Cristiana Chilena
"A Pinochet lo derrotamos con el voto, un lápiz y organización"
"La unidad de la oposición debe concretarse en un sólido movimiento nacional"
Arriagada sostiene que la percepción sobre la presunta solidez política del chavismo cambia ante la demostración de unidad que han dado las fuerzas de oposición (Kisaí Mendoza
Punto Fijo como inspiración
Genaro Arriagada es el hombre que sacó a Pinochet del poder. Y esto se puede afirmar porque fue secretario ejecutivo de la Concertación de Partidos por la Democracia y del Comando por el NO para el plebiscito de 1988, que significó la derrota del dictador. Podría decirse que Arriagada es una suerte de "autocratólogo", con experticia en regímenes de naturaleza autoritaria y de alto riesgo para la democracia. Condición que lo ha llevado a asistir a retornos democráticos como el de Nicaragua, luego de la salida de los sandinistas.
-¿Qué sentido tiene que usted asesore a la oposición sobre la concertación chilena si esta fue derrotada?
-Yo no vengo a asesorar, sino a observar la situación venezolana por razones de trabajo, pero como mucha gente me pregunta sobre mi experiencia, en materia de constitución de una oposición a Pinochet exitosa, por supuesto, la narro. Ahora, la Concertación es el caso de mayor éxito político en Chile en más de un siglo. Fuimos gobierno por 20 años y al cabo de ese tiempo salimos con 48,4% de los votos, multiplicamos por trece el ingreso per cápita, entregamos un país moderno y si nos derrotaron, seguimos unidos.
-¿Se mantendrá la Concertación?
-Se mantiene y funciona. Obviamente tiene una crisis, porque 20 años en el poder es demasiado tiempo y el problema no es la unidad, sino la falta de renovación. Pero como la gente de la concertación es una élite respetable, a lo mejor renueva a los partidos y entonces la experiencia puede continuar.
-Cuando usted sugiere que la Concertación tuvo todo ese éxito y que la derrota quizás fue beneficiosa porque contribuiría a impulsar la renovación dentro del movimiento, ¿no está insinuando que las diferencias ideológicas son un falso dilema y es posible desarrollar alianzas políticas con partidos que están en las antípodas doctrinarias? ¿O es que el influjo de la dictadura era tan fuerte que no quedaba otro camino sino el de la unidad?
-Aquí ha muerto Marx, también von Hayek y Maritain es un filósofo del pasado. Pero eso no indica que sea lo mismo ser de izquierda que de derecha. Somos una coalición de centro izquierda, tenemos un compromiso con la empresa privada, pero le fijamos límites. Nos preocupa el crecimiento económico, pero trabajamos por una mejor distribución del ingreso. Hacemos una separación entre el ámbito de la empresa privada y la política y, en consecuencia, regulamos el dinero en la política. Queremos el mercado, pero también el Estado.
-Es decir, lograron la concreción de modelo de Economía Social de Mercado.
-A lo largo del siglo XX la derecha se opuso al sufragio universal, al de las mujeres, a los sindicatos. Siempre fue partidaria de una conexión entre el dinero y tolerante ante las dictaduras. Yo pertenezco a una corriente de opinión universal, la centroizquierda, dentro de la cual se inscribe la Democracia Cristiana chilena. La gran pretensión de la derecha es que desaparecieron las ideologías y que todos somos lo mismo: Uribe, Piñera, Ricardo Lagos, la Bachelet. No es cierto.
-¿Y dónde ubica a Chávez?
-En el plano de la democracia lo ubico como un peligro para la democracia. En el plano del socialismo lo veo como sostenedor y aplicador de un sistema socialista burocrático e ineficiente que está destruyendo la economía venezolana.
-¿Hay algún socialismo que sea eficiente?
-Ha habido regímenes socialistas que no lo han hecho tan mal. Solo que este que están aplicando aquí es particularmente ineficiente.
-¿No hay una ecuación totalitarismo-ineficiencia?
-El socialismo ha sido condenado por la historia.
-Ustedes son aliados de un partido socialista.
-Pero socialista muy renovado y democrático. Ricardo Lagos es un demócrata cabal que hizo un manejo coherente de la economía.
-Dentro del capitalismo.
-Lo que queda de los regímenes socialista, Vietnam y China, opera en economías de mercado. Se trata de liberalismo con dictadura.
-Que también tuvieron en Chile.
-Con Pinochet. Pero nosotros pertenecemos a otra raza.
-¿Es posible asimilar el modelo que ustedes implantaron a una Venezuela como la que tenemos hoy en día?
-La oposición venezolana va a tener un proceso de aprendizaje similar al nuestro. En Chile la destrucción de la democracia no fue solo obra de Pinochet. El antecedente culposo fue la guerrilla política interminable entre socialistas y democratacristianos. Nosotros pavimentamos la vía para la llegada de los militares al poder con sectarismo e intolerancia. Chávez no ha sido bueno para la democracia, pero su origen está en un sistema político que se había agotado. Los partidos venezolanos deben asumir su cuota de responsabilidad. Igualmente la derecha y los poderes fácticos venezolanos, que durante 20 años (y en parte con justicia) se dedicaron a destruir la democracia y los partidos.
-¿Quiénes forman parte de esa derecha?
-Hay una derecha que se metió en un golpe.
-¿Está esa derecha dentro de la alianza de oposición?
-La oposición venezolana pasó por un etapa de descrédito internacional por su dispersión. Pero hoy en día ha logrado grandes niveles de unidad, derrotó el abstencionismo, predica la participación electoral, defiende el voto y está por crear un acuerdo sobre la base de un programa mínimo en el cual se pueda convivir. Esta oposición no tiene ningún problema en proclamar que quiere como marco de esa convivencia la Constitución del 99. Ha aprendido de sus errores y merece todo el respeto.
-Prevalecen las diferencias por intereses mezquinos. ¿Cómo superaron ese detallito?
-Nos fuimos dando cuenta de que podíamos concordar en el régimen democrático, el Estado de derecho, la preocupación por la injusticia social y el respeto a la propiedad privada.
-¿No había disputas por las posiciones?
-Uno aprende en la adversidad. Nosotros no descubrimos bruscamente la unidad. Nos costó 15 años de errores. En Venezuela, luego de 11 años, ustedes andan en lo mismo y uno observa grandes dosis de generosidad en los partidos. Nada es perfecto, pero hay logros notables como el haberse acordado en planchas unitarias.
-Eso está bien. Pero los pobres, antes que división de poderes o libertad de expresión, quieren empleo, seguridad, vivienda, alimentos y a veces la oposición parece alejada de esa realidad.
-La idea de que la democracia es un problema de los políticos es peligrosa. Por ese camino aparecen dictadorcitos de derecha o de izquierda que dicen: "de las elecciones, que se preocupen los políticos, la gente quiere pan". Solo en democracia se logra la justicia social y el pueblo está consciente de que vive mucho mejor en democracia que en dictadura. Y si no, mire a Venezuela.
-Si miramos a Venezuela nos entran dudas sobre si Chávez reconocerá una derrota electoral o hará con la Asamblea lo que hizo con alcaldías como la de Caracas.
-En los últimos 30 años los grandes éxitos no vinieron del uso de la fuerza, porque cuando eso pasa se desata una espiral violenta, torturas, desaparecidos. URSS no colapsó por una invasión, solo se desplomó. Lo mismo ocurrió con Pinochet, a quien no derrotamos, como quería la ultraizquierda, con las armas, sino con organización popular, un lápiz y el voto. Ese es el camino.
-Pinochet era una dictador de derecha que no pretendía que su modelo trascendiera en el tiempo, como un Chávez que piensa en milenios y eso no resulta tan cómico.
-En los años 60 se pretendió crear un tipo de régimen (Democracia de Seguridad Nacional), cuyo centro era el poder militar y una profunda desconfianza hacia las instituciones democráticas. Eso falló y hoy día, cuando escucho, como dicen ustedes, "esa vaina" de la democracia bolivariana, siento que es otro invento que no tendrá éxito. Siempre esos regímenes intentan la proyección. Poco antes de morir, Franco decía que "todo estaba atado y bien atado". Pinochet suponía que había creado una democracia distinta y se la destruimos hasta sus cimientos. Los senadores designados, el rol de los militares en la política. Todo.
-¿Se logra eso con un lápiz y el voto?
-Eso requiere de una oposición unida, comprometida en un gran movimiento nacional. La percepción sobre este gobierno es que es ineficiente, pero los venezolanos creen que políticamente es muy sólido. En Chile, poco antes de que lográramos la unidad, 80% de la población creían que el de Pinochet era un mal gobierno, pero políticamente invencible. Lo mismo pasa aquí. El gobierno de Chávez está destruyendo la economía y presenta la inflación más alta de América Latina, pero la gente lo siente más sólido que la oposición. Por eso es tan importante la unidad de la oposición. Así se le dice a la gente: "nosotros somos capaces de armar un cuadro que nos conduzca a la victoria".
Roberto Giusti
EL UNIVERSAL. Domingo 9 de Mayo
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