lunes, 23 de mayo de 2011

LOS DIPUCALDES


Yajaira, respondo tu correo rapidito. Me pides opinión sobre las aspiraciones de los diputados recién electos y que están pensando postularse a las elecciones del 2012, para cargos de Alcaldes y  Gobernadores.  La verdad te confieso que al conocer la noticia de que más de la mitad de los diputados de oposición aspiran a esos cargos, no me cayó nada bien. Porque básicamente todos nosotros, en septiembre del año pasado,  votamos por ellos para que fueran diputados y nos representaran como tal en la  Asamblea Nacional.  No votamos pensando “si llega a diputado, puede ser alcalde” o “el próximo paso es ser gobernador”. Allí puede haber una falta grave de lealtad y de consecuencia con el electorado que los eligió, para ser DIPUTADOS. 
Yo entiendo la lógica política y estrictamente pragmática de los doblemente aspirantes. Estoy seguro que más de uno pensó. “Este es el primer paso para llegar a ser alcalde”. Sencillamente vieron la campaña a la Asamblea Nacional de 2010 como una “pre campaña” para el cargo ejecutivo posterior del 2012.  Eso es perfectamente válido.    Lo que no se dieron cuenta mis ex colegas candidatos es que, se requieren condiciones diferentes, formación diferente, y perfil diferente, para ser Diputado que para ser Alcalde o para ser Gobernador. No todo el mundo es como Julio Montoya ! Buen parlamentario y con seguridad, será un buen alcalde de San Francisco en el Estado Zulia. Y si se salen de la AN tan buenos parlamentarios como él para aspirar a cargos ejecutivos en su municipio,  pues corremos el riesgo los opositores de quedarnos sin el chivo y sin el mecate. Sin parlamentarios principales y con el riesgo de no ganar su alcaldía o gobernación.  Estamos creando una nueva “raza”  política. Engendramos diputados, pero cuando ven la luz del mundo, pues quieren ser alcaldes. En pocas palabras, “Los Dipucaldes” 
De manera querida amiga que el tema no es fácil ni puede manejarse de manera irresponsable. Se necesita madurez,  sensatez, sensibilidad y una gran dosis de ética política para entender el momento histórico que se está viviendo…. Y el que se vivirá.  Porque cuando en este país la Asamblea deje de ser un edificio servil al Palacio de Miraflores, es que se requerirá diputados de verdad.   Y eso pasa, porque cada uno entienda para que los elegimos y porqué  votamos por ellos. 
Yo, en particular cuando pulse el ovalo en el tarjetón electoral,  pensé en Diputados que me representaran (incluyéndome a mí mismo) y no en Dipucaldes! Un abrazo,

Luis Homes Jimenez