El Arca de Noé
Luis Homes Jimenez
En la
Biblia, y específicamente el libro del Génesis, Capítulos 6 al 9, está narrado
un relato conocido como la historia del Arca de Noé. Yahvé quiso componer el
destino de la humanidad que estaba perdida y desbordada y ordeno a Noé la construcción
de una enorme barca para que se salvara del diluvio, el, su familia y unos animales
que se suponía eran de las mejores
especies. El diluvio arrasaría con todo lo que no estuviera en la barca y
hubiese quedado fuera de ella.
No se tiene
la certeza histórica de que el diluvio efectivamente ocurrió. Pero el arca ha permanecido como símbolo de la
salvación de los pueblos y de la voluntad de Dios y de un poder superior por
salvar a los seres humanos dignos de protección y sobrevivencia. Esta introducción me sirve para ilustrar una conversación
que sostuve con un diputado de la oposición la semana pasada. Yo le preguntaba
en tono amistoso pero recriminatorio que cuando sabríamos los nombres de
nuestros candidatos a la Asamblea Nacional y en cierta forma, le reprochaba
algunas actitudes de la MUD o de algunos dirigentes que mostraban poca unidad
ante el país, en el momento que las lo necesitaba.
Sorpresivamente,
mi amigo diputado me dio un breve discurso
que combinaba el humor zuliano con el libro del Génesis. “No te preocupéis Luisito que en medio del misterio para saber quiénes vamos y quienes no vamos para el baile, esto
va a ser como el arca del Noé. Todos
tienen que montarse en el barco de la unidad. Y el que no lo entienda y no se
monte en la unidad, esta jodido y lo agarra el diluvio, desaparecerá de la faz
de la tierra.”
Me pareció
muy bien la comparación. No quise ahondar mucho en quien es el patriarca Noé de
este momento histórico, porque de elegidos y alumbrados está lleno el camino
del infierno. Pero sus palabras, honestamente, me entusiasmaron un poco.
Comprender
que la unidad política en el país es indispensable, necesaria, salvadora y “purificadora”
es una necesidad para salvarnos. No importa que, como en la escenificación del
Arca, existan especies montándose a última hora o que los pasajeros vayan
apretados en una embarcación y se produzcan fuertes discusiones para ver quien
se salva.
Lo
importantes es que nos salvemos juntos los que queremos llegar a tierra firme y
comenzar un periodo de reconstrucción nacional. Y el que no apueste a la unidad, pues que
desaparezca de la faz de la tierra. Ojo, acá incluyo a todos los sectores,
oficialistas y opositores, como le apunte a mi amigo el diputado. Porque las malas especies las hay de lado y
lado. Y las buenas también.
Si no, pregúntenle
a Noé.


